21.12.07

¡No quepo en mí de gozo!


Ampliar el horario no es una buena solución, porque los datos dicen que el estudiante que va a la biblioteca pública buscando espacio y concentración no es un usuario habitual, por lo que desplaza al que sí lo es y se produce una malversación de recursos humanos y de inversión.

¿Cómo ha dicho?

Digo que ampliar el horario no es una buena solución, porque los datos dicen que el estudiante que va a la biblioteca pública buscando espacio y concentración no es un usuario habitual, por lo que desplaza al que sí lo es y se produce una malversación de recursos humanos y de inversión.

No. Aunque parezca mentira no he sido yo quien ha dicho o escrito lo anterior. Ha sido... ¡¡UNA POLÍTICA!! Increible, ¿no? Una persona con responsabilidad política en un Ayuntamiento (el de Madrid, nada menos) se atreve por fin a llamar las cosas por su nombre y a poner a los "apuntófagos" en su sitio: el de provocadores de una "malversación de recursos humanos y de inversión".

Porque ¿qué es si no un gasto tremendo (material y humano) en libros, en revistas, en acceso a Internet, en formación de usuarios para que luego sólo importen la mesa, la silla y la calefacción/aire acondicionado? A la estúpida, demagógica y populista idea de tener que adecuar los horarios de las bibliotecas públicas a los exámenes de los universitarios-"apuntófagos" (en el pleno en que se pronunció la gloriosa frase el grupo socialista estaba proponiendo que al menos una biblioteca municipal por distrito abriese los sábados por la mañana en las épocas citadas) por fin hay alguien con mando en plaza que se atreve a discrepar, que se atreve a poner voz a lo que muchos de los que trabajamos en bibliotecas pensamos y deseamos, que no es otra cosa que quitarnos el sambenito que llevamos colgado: el de la "apuntoteca".

Así que, chapeau a doña Alicia. Mi nueva heroína.

(Aquí podéis leer la noticia completa)


3.12.07

¿Frivolidad?

Mis más recientes conversaciones con colegas acerca de Second Life han tenido un denominador común. Bueno, más que denominador, calificativo: "frívolo". ¿Es SL frívolo?

Si hemos de hacer caso a los medios de comunicación, sí. En esta misma bitácora comenté esa noticia veraniega en la que poco menos que se decía que allí ya no entraba casi nadie y que los pocos que lo hacían era para "ganar dinero sin hacer nada o para cometer perversiones sexuales". No mucho más tarde también pude leer que un juzgado de la "vida real" (en Estados Unidos, como no podía ser de otra manera) había encausado a un "avatar" de SL por robo dentro del mundo virtual. Lógicamente, el objeto del robo no eran otras cosas que artilugios sexuales.

¿Quiere esto decir que en SL sólo se hacen guarradas o se baila para que te paguen? Creo que no. Afirmar algo así equivaldría a decir que en el Web sólo se cometen actos de pedofilia o que sólo se accede a páginas de contenido pornográfico. SL no es más frívolo o subido de tono de lo que pueda ser el propio Web. No todos los que trabajan con el Web tienen unas beneméritas intenciones o se están volcando para que el acceso a la información sea universal. Hay quien sólo quiere vender (sus) cosas, quien sólo informa de lo que le interesa, mintiendo si es necesario, y quien pone vídeos o fotos sexuales, unas lícitas y otras más que delictivas. Hay grupos terroristas que han colocado imágenes de crueles asesinatos y jovencitos que con sus móviles graban palizas y peleas para luego mostrarlas en Youtube y equivalentes. ¿No sería un poco injusto calificar toda una herramienta como el Web por estas actitudes reprobables, pero ni aisladas ni excepcionales?

¿Que hay quien considera que SL es sólo una paparrucha frívola para desocupados y pervertidos? Pues bien; la opinión es libre y errare humanum est. Quienes utilizan Internet sólo para chatear, para delinquir o para ver pornografía se están perdiendo todas las cosas útiles que le ofrece; lo mismo se podría decir de SL . Muchos bibliotecarios y profesionales de la información (y no sólo en Estados Unidos) se están esforzando por ofrecer en el mundo virtual unos servicios que sean divertidos y accesibles para un público amplio (¡que falta nos hace!) y se están aprovechando de unos medios que pueden ser más que interesantes en un mundo cada vez más pequeño donde el lugar en que uno se encuentre es cada vez más irrelevante para realizar cualquier actividad. Muchas bibliotecas están creando espacios para ofrecer sus servicios y para ampliar sus posibilidades formadoras de modo que los usuarios accedan cada vez más y mejor a la información. No permitamos que los árboles nos impidan ver el bosque.


13.11.07

Egregios chorizos


El escándalo de los robos de valiosísimos mapas en la Biblioteca Nacional por parte de alguien acreditado como "investigador" (y el recién conocido de casi 300 documentos de gran valor en la biblioteca del Ministerio de Asuntos Exteriores) me ha traído a la memoria un par de debates que años ha tuvieron lugar en Iwetel. En febrero de 2002 cierto académico de renombre publicó un artículo en un importante diario quejándose amargamente de que los fondos especializados de las bibliotecas pudieran estar al alcance de todo el mundo y hubiesen dejado de ser de disfrute exclusivo de quien dictase el capricho del catedrático de turno (de "moda americana" lo llegó a calificar). Mis comentarios merecieron la contestación de un acólito del susodicho académico que se permitió el lujo de venir a darme lecciones sobre lo que era una biblioteca y cómo debía funcionar (lógicamente según su parcialísimo punto de vista).
Recupero una frase que salió de la egregia pluma del "investigador":
Muchos profesores lo arreglan llevándose prestados los libros a su despacho o a su casa. Luego los devuelven o no.
¿Nos suena?
Pocos meses después, un eminente periodista y crítico literario que había escrito en otro importante periódico una especie de elegía por las librerías, especie según él en vías de extinción, se vio impulsado a contestar a una colega que le había dicho, en una carta al director del mismo periódico, que las bibliotecas también son un medio de acceso al libro y a la cultura incluso superior. Su primera lindeza fue afirmar lo siguiente:
[Las bibliotecas son un medio] cada día más institucional, fuerte y poderoso (y servido por una clase funcionarial reservada a los más altos destinos docentes)
Para, acto seguido, indicar cuáles fueron, según él, las formas que tuvo de acceder a los libros:
Préstamos, compras y robos.
Para rematar aún más la faena, y sin abandonar el mismo año 2002, se publicó un pintoresco manifiesto en cierta universidad gallega que se llamó "Dejadnos investigar", en el que se animaba a unirse a todo el "personal investigador" de dicha universidad, y en el que entre otras cosas se denostaba la presunta "poca flexibilidad" de la biblioteca universitaria con respecto a las necesidades de este colectivo.
Con estos mimbres, ¿cómo vamos a extrañarnos de que un "egregio investigador" pueda ser asimismo un chorizo redomado? ¿Y de que estos robos sean vistos en determinados colectivos como "formas de adquisición" o respuestas a la "poca flexibilidad de las bibliotecas"?
P.S.- Tengo los nombres de las personas e instituciones mencionadas así como de soslayo en este texto. Pero se dice el pecado, no el pecador.

2.11.07

Lactantes y mamones


mamón, na
1. adj. Que todavía está mamando. U. t. c. s.
3. m. y f. U. c. insulto. U. t. c. adj.

(Diccionario de la Real Academia Española, 22ª edición)

Todo empezó con la siguiente carta al director de un periódico:

Prohibido dar el pecho
SILVIA TORRES SENSO

29 de octubre.- El pasado viernes me echaron de la sala infantil de la Biblioteca Municipal Vázquez Montalbán por dar el pecho a mi bebé de dos meses mientras se celebraba una sesión de Cuenta Cuentos para niños.

Asistí al evento con mi hijo de tres años y el bebé. Tuve que abandonar la sala media hora después para amamantar a mi hija, de manera que cuando regresé encontré a mi pequeño de tres años asustado y desorientado, llamándome.

Me resultó indignante tener que irme al pasillo con mi bebé, lugar que, para colmo, se me ofreció de forma excepcional.

Cuando acabó el acto decidí mostrar mi malestar con la medida tomada por los responsables de la sala, haciéndoles saber que no entendía cómo en un espacio público destinado a niños podía pasar algo así.

Su respuesta fue que "no podían permitir que se vulnerase el derecho de los demás porque yo quisiera ejercer el mío, al igual que no es apropiado dar el pecho en el cine o en el teatro, porque además los actores podrían sentirse agredidos por faltárseles el respeto. Esta sala no es lugar para amamantar a un bebé, igual que tampoco lo es para hablar con un móvil". Estas fueron sus palabras.

No daba crédito a lo que estaba escuchando. Pero, dejando a un lado las consideraciones personales de estas funcionarias (todas ellas, mujeres), mi pregunta es: teniendo en cuenta que hablamos de un lugar público, ¿es legal tal prohibición? ¿En qué estatutos aparece?


Aunque parezca mentira, la publicación de esta carta en Iwetel desató un debate en el que hubo quienes quisieron justificar la postura de la biblioteca. Yo escribí un par de breves mensajes y luego otro más largo, que no se llegó a publicar posiblemente por despiste de mis compañeros moderadores. Por eso, lo reproduzco aquí:

Lactancia y decoro

Estoy un tanto asombrado por el sesgo que ha adquirido el debate. Me ha parecido apreciar un atisbo de corporativismo mal entendido: sí, aunque parezca mentira, los bibliotecarios nos podemos equivocar y sobre todo en uno de los aspectos que siempre son más conflictivos y difíciles: el trato con los usuarios.

La discusión tiene un punto de partida totalmente ajeno al mundo bibliotecario: ¿el que una madre amamante a su hijo en público es indecoroso? ¿Es una conducta susceptible de ser reprobada?

Si hay dudas ante estas preguntas, pues apaga y vámonos. Si no se tiene claro que no es lo mismo amamantar en público a un niño que hacer el amor en el metro o ir desnudo por la calle, será muy difícil debatir racionalmente.

Porque ese es el quid de la cuestión y no otro. Cuando digo que no puede haber segunda versión me refiero a eso: amamantar a un hijo en público (porque los bebés no saben de horas ni de lugares) no se puede considerar una conducta susceptible de ser corregida, a diferencia de comer, hablar a gritos o utilizar un teléfono móvil en la sala de una biblioteca. ¿Qué segunda versión puede haber? Todos sabemos cómo las gastan algunos usuarios y cómo pueden convertir una amable invitación a cumplir un reglamento en una terrible agresión y abuso de autoridad, pero, ¿es éste el caso?

Leo y releo la carta de la mujer denunciante y no veo nada inverosímil ni exagerado. ¿Que la puede haber "adornado" con el fin de mostrarse como una pobre víctima? No lo negaré, pero vuelvo a lo primero: el fondo es lo importante. El fondo de la cuestión es que la conminaron a abandonar una sala de una biblioteca por el hecho de dar de mamar a su hija. No hablamos de una silenciosa y solemne sala en la que estudiaban eminentes investigadores, sino de una sala infantil de una biblioteca pública donde además se estaba desarrollando una actividad nada silenciosa.

¿Seguimos con las segundas versiones? Tal vez la mujer, en lugar de sacarse discretamente el pecho se puso en medio de la sala, se levantó la camiseta y gritó: "¡Mirad, aprovechando que mi hija tiene hambre, fijaos cómo molan mis tetas!" Podría ser, pero lo dudo. Y repito: no creo que con amamantar a su hija esta mujer estuviese conculcando derechos, causando escándalos o agrediendo a nadie. ¿No será más agresiva esa plaga consentida de "apuntófagos" que asola nuestras bibliotecas estacionalmente, que expulsa de ellas a los usuarios que realmente quieren utilizar nuestros servicios? ¿Esos a quienes se cuida como oro en paño porque en la universidades o en los municipios pueden hacer ganar o perder elecciones, que sólo quieren mesa, silla, calefacción y horarios de discoteca y a los que no podemos echar "porque es nuestra obligación albergarlos y porque además, como los limitemos de alguna manera aquí no viene nadie"? Cada cual que opine como desee.

15.10.07

"Pepito, el habitador de los tejados", de Manuel Janeiro

Llevo más de dos años escribiendo esta bitácora, que se dice "sobre bibliotecas y también sobre libros" y, curiosamente, hasta ahora nunca había hecho realidad lo de los libros. Más vale tarde que nunca...

A principios de mes mi mujer, bibliotecaria también, hizo un curso de animación a la lectura que le gustó mucho; entre otras cosas le hicieron leer varios libros (casi se los tuvo que devorar a causa del poco tiempo), uno de lo cuales es el que me ocupa: Pepito, el habitador de los tejados, de Manuel Janeiro.

Es un libro de lectura rápida: tiene 77 páginas (con unas bellísimas ilustraciones de Juan Ramón Alonso) que se leen en poco más de una hora (o al menos eso es lo que yo tardé en leerlo: el tiempo de escuchar una Inacabada y el primer movimiento de la Grande, ambas de Schubert). Es una metáfora sobre la opresión (se desarrolla en el Madrid de los primeros años 50) y sobre cómo la imaginación nos puede liberar de ella. Todo narrado con un lenguaje bello y poético, envolvente, que nos traslada sin esfuerzo a los escenarios donde se desarrolla la acción... Si es que la hay.

Curiosamente, el libro está publicado en una editorial especializada en literatura infantil y juvenil, pues su pequeño tamaño supuso un problema para que apareciese como novela "convencional".

Muy recomendable.

10.10.07

La Torre de Babel bibliotecaria (contra el argot y las jergas)


Quienes hayan tenido la deferencia de leer mis mensajes, sabrán que soy un acérrimo defensor del buen uso de la lengua castellana o española frente a aquellos que tienen como máxima "lo importante es que se entienda lo que queremos decir, no cómo lo decimos". Son los que gustan del extranjerismo innecesario, del palabro de nuevo cuño que sustituye un vocablo ya existente pero que no parece lo suficientemente altisonante, los maníacos de las siglas y demás. No es que lo deje por imposible, pero me he relajado ya un poco ante ello. Eso sí, espero no ser nunca miembro de un tribunal de oposiciones, porque no sé que haría ante un ejercicio lleno de "implementaciones", "informacionales", "priorizaciones", "feedbacks", "managements" y otras lindezas...

Últimamente estoy más preocupado por otro uso del lenguaje que, sin ser incorrecto, entorpece la imprescindible fluidez de las relaciones entre la biblioteca y quienes la usan: la jerga, el argot, el uso de términos propios como si todo el mundo los entendiese.

Está claro que el uso de jergas profesionales no es privativo de los bibliotecarios: médicos, mecánicos, conductores de autobús tienen palabras que les son propias y con las que se entienden perfectamente entre ellos. Pero igual que un médico ha de explicar con palabras llanas al lego en la materia en qué consiste su mal, nosotros los bibliotecarios deberíamos dejar de lado el lenguaje que utilizamos entre nosotros para dirigirnos a nuestros usuarios. Hemos de aparcar lo de "monografías", "obras de referencia", "publicaciones seriadas", "alfabetización en información", "formación de usuarios", "asiento bibliográfico", "encabezamiento principal", etc, etc, etc. Son términos que están muy claros para nosotros, pero que a los usuarios no hacen sino confundirlos. Dejémoslos para nuestras reuniones o publicaciones profesionales, que ahí están muy bien, pero olvidémonos de ellos si queremos que los usuarios nos entiendan o sepan qué les ofrecemos.

Tengo en la memoria un ejemplo muy clarito que me expusieron años ha en una visita a la biblioteca de la Facultad de Económicas de la Complutense. Allí convocaban regularmente el típico curso de formación especializada con el título que casi todos le ponemos: "Recursos de Información Electrónicos en Economía" o algo así. El resultado es que no se apuntaba ni el gato. Entonces a alguien se le ocurrió rebautizarlo como "Internet para economistas" y el éxito fue fulgurante. Sólo con ofrecerles a los usuarios algo que entendían su respuesta fue mucho mejor.

Estando enzarzado estos últimos meses con Second Life es cuando más he pensado sobre esto. Un medio como ése es algo muy familiar para las generaciones de jóvenes que nos están llegando a las universidades, es como hablar en su idioma. Utilizando una frase de Juan Cueto, hemos de adaptarnos a ese lenguaje porque

El problema, y no sólo el pedagógico, es sencillamente el profundo duelo generacional entre esos nativos digitales que vinieron al mundo con los bits bien puestos y esos inmigrantes digitales que intentamos reciclarnos para los usos y costumbres de la nueva galaxia.

Cueto se refiere a las nuevas tecnologías, pero creo que el concepto es aplicable a todo, empezando por el lenguaje hablado o escrito que utilicemos. Apliquémonos al cuento.

26.9.07

¡Pobrecitos niños...!

Hace un tiempo que he dejado bastante de lado algunos asuntos que tiempo ha me acompañaban, como puede ser el narcotizante uso de los móviles en las bibliotecas o el dilema entre biblioteca y sala de estudio. Pero de vez en cuando la cosa se reverdece, como me ha ocurrido esta semana cuando he leído una columna del diario pacense Hoy que se refería al irracional uso que actualmente hacen la mayoría de los alumnos universitarios (y cada vez más los no universitarios) de las bibliotecas, sean del tipo que sean.

Recomiendo leerla antes de seguir.

La columna la firma J. R. Alonso de la Torre y se titula De la mesa camilla a la mesa con Wi-Fi y en ella habla con gracia de las enormes diferencias que hay entre la forma actual de "estudiar" y la que había no hace muchos años, en una mesa camilla que era una especie de caos en el que convergían el padre viendo la tele, la madre dando la papilla al bebé, la hermana limpiando lentejas, la tía rezando el Rosario y el estudiante, que sacaba su carrera a pesar de los perdigonazos de Maizena emitidos por el crío pequeño sobre sus libros y cuadernos.

Eso hoy en día sería impensable. Para algunos, la biblioteca es el lugar idóneo para estudiar y, sin duda tienen razón. Pero no para estudiar como lo hacen ellos. Para aprenderse de memoria un taco de folios subrayados vale cualquier sitio silencioso. Y la noche es para dormir, no para intentar rendir más: estudiar de madrugada, se pongan como se pongan va contra la naturaleza humana.

Gusta leer cosas así después de haber asistido un tanto estupefacto al "culebrón veraniego" que una "multitud" de ciento y pico estudiantes han protagonizado en cierta universidad señera de la piel de toro. Un culebrón que hasta sacó al Rector de sus vacaciones. Es como lo de la programación de algunas cadenas: "¿piden excrementos?, pues démosselos... No dejemos a los pobrecitos niños sin su 'apuntoteca-club social late night' donde se aprenden de memorieta nuestros doctos apuntes..."

(Jolines, parece que me ha vuelto la vena anarcobibliotecaria...)

14.9.07

Serpientes de verano

El comentario con amigos y compañeros al analizar la prensa veraniega ha sido este año unánime: "han dejado a los becarios" (con todos mis respetos para este colectivo, que es tan respetable como necesario que desaparezca). Malas redacciones, noticias cutres... En verano "no pasa nada" (se nos olvidan cosas como Darfur y lo de Perú fue primera plana una semana y media más o menos) y parece que hay que sacar las noticias con sacacorchos. Son las célebres "serpientes de verano", curioso calificativo que parece ser que proviene de las "providenciales" apariciones del monstruo del lago Ness cuando el estío más aburrido estaba.

Second Life no deja de ser fuente de noticias y este verano le ha tocado a este mundo virtual ser una de las "serpientes".

A mediados de agosto una compañera me mandaba un artículo publicado en El país titulado Second Life está desierto: las empresas abandonan el espacio virtual por falta de visitantes. Leerlo podría ser uno de los mejores ejemplos de serpiente veraniega que se podría dar en una clase de periodismo. Sólo una frase puede dar una idea del grado de conocimiento que tiene de Second Life quien escribió el artículo (que en realidad no es más que un eco de otro publicado en la revista Wired):

La principal causa de ese fracaso comercial de SL es que la mayor parte de sus visitantes sólo buscan conseguir dinero gratis o practicar perversiones sexuales.

Si obviamos semejante estupidez, podríamos intentar hacer un análisis serio de la situación que se plantea, si tuviéramos tiempo y ganas y mereciese la pena. Como no es el caso, me limitaré a decir que estamos ante algo que ya suena de antes, de la época en la que el Web empezó a generalizarse y hubo numerosas empresas a las que vendieron la moto de que si no estabas allí no existías sin añadir que no basta con estar, sino que hay que ofrecer algo. Hoy en día suele ser noticia la apertura de "sucursales" en SL, como recientemente ha sido el caso de Infojobs, que apareció hasta en el Telediario. Pero no basta con esto: las empresas (y las instituciones) que sólo buscan aparecer en la prensa acabarán como se dice en el artículo de marras. Quien se decida a aprovechar el gran potencial de un entorno como SL (que puede ser el modelo para el futuro entorno de la Red) tiene ante sí un campo casi inexplorado y excitante en el que, centrado ya en las bibliotecas, se puede mejorar muchísimo la relación con nuestros usuarios, especialmente los más jóvenes.

4.9.07

Lío en la Nacional


Casi llevo 14 años en esta profesión y nunca se había hablado tanto de un director o directora de la Biblioteca Nacional como estos últimos meses. Rosa Regàs sin duda dejará huella, buena para algunos mala para muchos.

Posiblemente todo este bullicio tenga mucho que ver con la accidentada legislatura que nos están haciendo padecer el principal partido de la oposición y sus corifeos mediáticos. La consigna es que nada, absolutamente nada de lo que haga el Gobierno de ZP está bien hecho y la cabecera de nuestro sistema bibliotecario no podía ser una excepción.

Dª Rosa además ha tenido el raro privilegio de tener en contra no sólo a la prensa afín a la oposición (que entre otras cosas, le achaca el grave pecado de "alabar demasiado a la República"), sino también la que apoya al Gobierno, gracias a su presunta "salida de tono" al afirmar que se alegraba de que se leyesen pocos periódicos, lo cual ha sido tomado como una grave ofensa por el llamado "cuarto poder". Declaración sin duda arriesgada por venir de quien venía, pero que se ha sacado de contexto de mala manera mostrando claramente que tal vez la Sra. Regàs no fuese muy desencaminada en sus reproches a una prensa quizá demasiado sectaria y más preocupada en el desgaste de unos y otros que en informar fielmente a los ciudadanos de lo que ocurre.

Pero también Dª Rosa ha encontrado mucha oposición entre los bibliotecarios. ¿Será quizá por otra de sus afirmaciones arriesgadas (que se encontró con una biblioteca del siglo XIX y la ha llevado al XXI)? Yo no voy a entrar a valorar tal declaración, pero sí que he de decir que aún hay demasiada gente preocupada por que delante de un punto y coma no hay espacio, por que no se qué va entre corchetes porque no proviene de no se qué fuente o que pierde un tiempo precioso eligiendo un encabezamiento principal. Y no sé si Dª Rosa se encontró una institución decimonónica. De lo que sí estiy seguro es de que Teresa Malo de Molina, la que verdaderamente corta el bacalao allí, está haciendo todo lo que puede para meterla en el siglo XXI. Espero que la dejen.

10.8.07

Ya se puede utilizar la voz en Second Life

Desde el 2 de agosto está disponible en el programa cliente de Second Life el "chat" con voz. Esto es muy importante porque favorecerá el uso de esta plataforma para la enseñanza a distancia. Uno de los principales inconvenientes que yo veía para dar una clase o un curso en tiempo real en SL era precisamente la incomodidad que suponía tener que utilizar el "chat" para ello, a pesar de que en algunos sitios que he visitado se podían utilizar ciertas teclas para que, una vez sentado, nuestro avatar "levantase la mano" pidiendo turno para hablar. Sea como fuere, era casi imposible no solaparse.

He hecho pruebas con un compañero de la biblioteca y hemos encontrado algún problema, sobre todo de ecos que en ocasiones van aumentando de volumen y crean algo parecido a una partitura coral contemporánea (minimalista), pero quizá se deban a la configuración de nuestros equipos. En todo caso el asunto acaba de arrancar y es de suponer que con las sucesivas actualizaciones la cosa mejore (aunque los veteranos en SL suelen hacerse cruces cada vez que Linden anuncia una actualización: "Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy...")

P.D.- Hace un tiempo me apunté a una especie de curso introductorio de Sloodle (al que he de confesar, no sin sonrojo, que he hecho poco caso). Una muestra del interés que despierta esta nueva plataforma de enseñanza a distancia en SL es que llevo todo el verano recibiendo correos que se corresponden con personas que están apuntándose al mismo curso y se presentan en el foro correspondiente (el curso está hecho sobre Moodle). Personas provenientes sobre todo del mundo anglosajón y que trabajan tanto en la enseñanza superior como en la primaria y secundaria. La cosa marcha, a pesar de que en la prensa últimamente sólo se hablan memeces en relación con SL (que si los rollos sexuales, que si es un fracaso para las empresas que querían utilizarla como mera plataforma de ventas...)

28.7.07

Crónica (tercera) del todo incluido


(Playa de Maspalomas, Gran Canaria)

Vuelta la burra a los trigos. Por tercer año consecutivo he "disfrutado" de una estancia en un hotel canario en régimen de todo incluido. Bueno, más que de hotel habría que hablar de "complejo", como un cretino con telefonillo de ésos con videollamada repetía desde allí a su interlocutor.

Debo, pues, reafirmarme en lo raritos que son los alemanes, que recorren 4.000 kilómetros para no salir de su "complejo". Incluso había dos matrimonios teutones que, indefectiblemente, ocupaban siempre la misma mesa desde las siete de la tarde hasta la madrugada. ¿Qué habría pasado si alguien hubiese osado "usurparla"?

Los españoles quizá no seamos tan raritos, pero mucho más macarras sí. Nuevamente he podido observar una variada colección de tatuajes a cual más feo y chabacano (¡faces de Cristo llorando lágrimas!) y comportamientos a cuál más lamentable. Eso sí, menos vello en la espalda, aunque la celulitis sigue invariable reinando para desgracia de sus poseedoras.

La pena de no recorrer la isla la mitigó en parte el magnífico camino hacia la playa, dejando de lado el parque de Tony Gallardo (que pretende recrear el oasis parcialmente arrasado por el turismo) y cruzando el espacio natural que conforman las dunas y la charca de Maspalomas. Hasta me dí un paseíto en dromedario por las dunas permanentes...

El detalle de este año, que me ha motivado a repetir esta crónica, son los anuncios que nos suelen entregar cuando llegamos a este tipo de hoteles. Fundamentalmente están pensados para los guiris, que son capaces de hacer un casi interminable viaje en avión hasta una de las islas Canarias para visitar un pueblo del viejo Oeste (vaya caretos que tenían las familias del folletito de marras) o para ir a un parque acuático... ¡cuando ni pisan la playa!

Espero no repetir un todo incluido el año que viene, pero si es así... Habrá crónica también.

29.6.07

Sloodle: enseñanza a distancia combinando Second Life y Moodle


Entre las "diez tendencias tecnológicas" que enunciaba Gabe Ríos en su bitácora y que me proponía comentar una a una antes de caer en la vorágine de Second Life, estaban los llamados mashups, de los que Ríos hablaba así:

Los mashups permiten a los usuarios crear un nuevo servicio a partir de dos o más servicios existentes. Algunos servicios de la Web 2.0 utilizan modelos de programación muy flexibles que permiten combinar y mezclar servicios para ofrecer nuevos servicios a nuestros usuarios.

La idea, que en esta misma bitácora yo intenté traducir como aplicaciones Web híbridas, no me entró muy bien a la primera: no la entendía. Gracias a Second Life y, más en concreto a la comunidad de Eduisland lo he hecho con un ejemplo práctico: Sloodle.

Sloodle es una combinación de dos aplicaciones: la ya conocida Moodle, una plataforma de código abierto para la enseñanza a distancia que cada vez se utiliza más, y Second Life. Mejor que intentar yo mismo un panegírico de Sloodle, le dejo la palabra a Jeremy Kemp, de la Escuela de Biblioteconomía y Ciencias de la Información (por cierto, ¡vaya pedazo de isla que se han montado en SL!) de la San José State University de California, uno de los impulsores del proyecto, con la traducción de parte de una carta abierta a Martin Dougiamas (creador de Moodle) en la que expone por qué Moodle y SL se necesitan mutuamente (os recomiendo que leáis el original):

1) Second Life no es un juego. Lo veo como el primero dentro de una línea de entornos de trabajo abiertos para la creación de contenidos y compartición dentro de un espacio tridimensional. World of Warcraft, There y Sims Online son sus predecesores, obviamente. Pero si se examina con rigor, el pariente más cercano de SL es VRML. No encontrarás búsquedas, la compañía no filtra los objetos que crea el usuario y casi siempre se evita la ingeniería social.

2) Second Life depende del Web. Millones de objetos de aprendizaje situados en servidores Web y en sitios Moodle se pueden trasladar por primera vez a entornos envolventes EN TIEMPO REAL. Así, contamos con impresionantes herramientas de aprendizaje. Conectar estos objetos y diseñar interfaces adecuadas para ellos es una tarea monumental. Second Life necesita a Moodle para hacerlo bien.

3) Second Life no está estructurado y ofrece puntales muy tenues para la enseñanza y el aprendizaje. Por eso Moodle es el perfecto compañero para el aula. Necesita a Moodle.

4) El factor de la publicidad excesiva de Second Life se apagará y las actividades en el entorno se normalizarán y se valorarán por sus resultados. Este factor de valoración hoy en día no existe. Aún no se pueden encontrar pruebas simples, envío de archivos, marcos de trabajo de comunicación asíncrona o herramientas de evaluación. Y por eso Second Life necesita a Moodle.

Dicho todo esto, Moodle también necesita a Second Life. Millones de "jugadores" disfrutan de comunidades de prácticas, aprendizaje experimental y una presencia casi adictiva en entornos virtuales de usuarios múltiples (MUVE) como World of Warcraft. Los resultados de aprendizaje en estos escenarios están clínicamente probados. Imaginemos un curso en Moodle que, si queremos, se puede convertir en un aula interactiva tridimensional con todos los recursos de Moodle disponibles para los estudiantes en el mundo virtual.

Parece más que atractivo con la que nos viene encima, ¿no?

20.6.07

Presentación de la UniversidadSL


(En esencia, este mensaje se mandó a Iwetel ayer martes, 19 de junio)

El lunes a las 12.00 horas tuvo lugar la presentación oficial de UniversidadSL, la universidad virtual propiciada por la Universidad Pública de Navarra en Second Life. El acto, titulado "Universidad y virtualidad: nuevos escenarios" (podéis ver aquí el programa), se realizó simultáneamente en el aulario de la Universidad, en Pamplona, y en la Sala de Juntas de la UniversidadSL en Second Life. Intervinieron Giulio Prisco, de Metafuturing, una empresa especializada en Second Life y realidad virtual (podéis consultar su bitácora: http://metafuturing.com/), Pablo Mancini, otro experto en mundos virtuales y, que como no podía ser menos también mantiene una bitácora (http://www.pablomancini.com.ar/) y, por parte de la UPNA, David Benito y Elisa García (la alumna de Teleco autora del proyecto).


Al acabar sus presentaciones, se hicieron bastantes preguntas desde SL. Algún alumno de la UPNA preguntó por qué no se había reproducido algún edificio de la universidad en lugar de uno perteneciente a la Universidad de Alcalá de Henares. La respuesta fue que el proyecto está pensado para ser ofrecido a todas las universidades españolas e hispanoparlantes y por eso se decidió realizar una réplica de un edificio que además es Patrimonio de la Humanidad. También hubo una mía sobre el coste del proyecto. Giulio Prisco me contestó (bueno, contestó a mi "avatar") que incluidas las (muchas) horas de trabajo, montar una Universidad entera con su biblioteca, aulas, incluso cafetería en SL cuesta unos 5000 € ¿Os parece mucho? (Tened en cuenta que les ha llevado todo un año).

La presentación fue bastante bien, a pesar de ciertos problemillas derivados posiblemente del ancho de banda (hubo, al menos en mi caso, bastante "lag", esto es, retardo; sin embargo otro compañero que estaba conectado desde un Mac lo vio bastante mejor), pero me sirvió como excelente muestra de las posibilidades que tiene ese entorno para la enseñanza a distancia de forma síncrona, esto es, emitiendo una clase en tiempo real, con vídeo y presentaciones en Power Point de forma simultánea, al estilo de algunas herramientas colaborativas síncronas. Además, pronto se podrá utilizar la voz (en la presentación dijeron que en dos o tres meses) con lo cual se evitará el problema de solapamiento que siempre acompaña a un medio tipo "chat".

Los que estéis en SL, podéis visitar la UniversidadSL en Uvvy2 194, 37, 22. Es probable que encontréis por allí a Elisa, que es un encanto de persona (o de "avatar").

Ahora queda explorar las posibilidades asíncronas. Ya me empollaré SLoodle (la versión de Moodle para Second Life, me he apuntado a una especie de curso de iniciación) y os contaré.

(P.D.- os pongo seguidamente un vídeo sobre los "efectos secundarios de SL". Me ha parecido gracioso)

18.6.07

Ocho cosas aleatorias sobre mí - 8 random things about me

Curioso juego: Katryn Greenhill me ha "etiquetado" para que diga ocho cosas aleatorias sobre mí y ya que me lo ha pedido, lo voy a hacer, en versión española e inglesa (por si se pasa por aquí a leerlo)

Funny game: Kathryn Greenhill has tagged me for saying eight random things about me, and as she has asked it to me, I'm going to do it, in Spanish and English version (for if she comes here to read it).

1 - Odio los gatos. I hate cats.

2 - Guardo mis CD en su caja siempre rectos. I always put away my discs straight into their boxes.

3 - Aunque soy bibliotecario, estudié Farmacia. Although I'm a librarian, I have studied Pharmacy.

4 - Tengo aracnofobia. I have arachnophobia.

5 - La ilusion de mi vida sigue siendo conducir una locomotora de tren. My life's illusion still is to drive a railway locomotive.

6 - Pongo nombre a mis coches. I give names to my cars.

7 - Me gustan los discos de Miguel Bosé (es el ídolo de mi mujer). I like Miguel Bosé's records (he is my wife idol).

8 - En mi casa, los libros están ordenados según la Clasificación Decimal Universal. At home, my books are ordered according to the Universal Decimal Classification.

A ver si mi amigo Odd Librarian se atreve a hacerlo. Odd Librarian, your turn!

15.6.07

Primera universidad española en Second Life


Cuando aún me estaba recuperando de la grata impresión que me ha causado la sede del Instituto Cervantes en Second Life (han reproducido estupendamente el magnífico edificio obra de Antonio Palacios donde tienen su sede real madrileña, en Alcalá esquina a Barquillo; ni siquiera sé si está oficialmente inaugurada), ayer pude leer en la prensa que la Universidad Pública de Navarra va a poner en marcha UniversidadSL, la primera entidad española de este tipo en SL.

Es fruto fundamentalmente del trabajo de una de sus alumnas, Elisa García Anzano, que ha realizado con ello su proyecto de fin de carrera. En la página Web dedicada al proyecto indican que es un espacio que se ofrece a todas las universidades españolas para con ello poder utilizar este tipo de plataformas para la cada vez más importante enseñanza virtual.

La imagen principal de este lugar es una réplica de la fachada de la Universidad de Alcalá de Henares (ante la que vuela uno de mis dos "avatares" en la imagen que encabeza este texto). Cuenta con aulas, salón de actos, biblioteca (con bastante información sobre cómo construir en SL) e incluso cafetería. La inauguración oficial tendrá lugar el lunes 18 de junio a las 12.00 de la mañana (hora peninsular española, GMT+2). Yo, salvo imponderables, espero estar presente.

Por cierto, mis dos "avatares" en SL se llaman "Patri Mayo" (la chica de la foto) y "PacoLopez Heron" (más parecido a mí y, por lo tanto, más feo). Lo digo por si alguien de los que lee esto me ve o me busca algún día por SL.

(P.S.- Para ser fieles a la verdad, hay que decir que un grupo de alumnos y profesores de la Universidad de Vigo ya habían abierto hace tiempo un "local" en Second Life, pero este proyecto de la Pública de Navarra tiene mucha más envergadura y por eso no es incorrecto considerarlo como "primera universidad española en SL".)

6.6.07

Razones buenas (y malas) para estar en Second Life

Pesquisas de mi amigo Odd Librarian (con quien está "reunido" mi "avatar" en la Biblioteca Central de Info Island en la imagen que encabeza este texto) me han llevado a leer la bitácora de Katrhyn Greenhill (Librarians Matter), una bibliotecaria australiana con gran experiencia en Second Life. Y en los muchos textos que sobre SL se pueden leer en ella me he encontrado con uno que expone diez buenas razones para estar en ese mundo virtual y otro con seis muy malas razones para lo mismo. Por supuesto, recomiendo la lectura de los originales, pero los expongo aquí someramente.

Diez buenas razones para estar en SL
  1. Aprender una nueva interfaz, pues la forma futura de navegar por Internet puede tener muchos elementos que ya están en SL.
  2. Aprender a relacionarse como nuestros usuarios que juegan, porque aunque SL no es realmente un juego sí que tienen muchos elementos lúdicos que también pueden servir para hacer que la información circule: nuevo frente formativo...
  3. Diversión e inventiva, porque es muy divertido manejar SL.
  4. Romper con el aislamiento profesional, especialmente para quienes trabajan en bibliotecas pequeñas o están muy especializados.
  5. Aumentar las habilidades de programación con todas las posibilidades que ofrece SL (crear un libro, abrir una ventana con información, enlazar con páginas Web...)
  6. Es una comunidad en la que se aprende gracias a la colaboración de otros colegas.
  7. Se puede tratar cualquier asunto profesional de la vida real y aplicarlo allí.
  8. Se entra en contacto con toda una comunidad de expertos
  9. Es gratuito
  10. Flexibilidad de pensamiento y aprendizaje: "hay cientos de maneras de hacer que la gente se encuentre con la información dentro de SL."

Y seis razones muy malas para estar en SL

Son argumentos que inmediatamente se rebaten:

  1. Es el lugar donde están los usuarios: ¡Cuidado! Aún no.
  2. Grandes compañías, universidades y bibliotecas están en SL: ¿Y qué?
  3. Es un paradigma de la biblioteca 2.0: ¿Seguro? ¿Suministra herramientas nuevas y las adapta a las necesidades de nuestros usuarios?
  4. Permite el acceso a mucha gente: pero ojo a los requerimientos técnicos (tarjeta gráfica y ancho de banda).
  5. Es fácil y rápido crear y mantener una biblioteca en SL: Sin comentarios.
  6. Necesitamos un servicio separado e independiente en SL para nuestros usuarios: ¿Seguro? ¿No se podrá insertar en algunas de las "islas" ya existentes?

Pensemos, pensemos...

31.5.07

Primera sede bibliotecaria española en Second Life

Curiosamente, mientras en Iwetel estaba teniendo lugar un mini-debate sobre si Second Life es una herramienta útil o bien una especie de "estupefaciente embrutecedor", el joven Colegio de Bibliotecarios y Documentalistas de la Comunidad Valenciana anunció la apertura de su sede allí. Esta misma mañana la he visitado y he hecho la "foto" que encabeza este texto. De momento hay poca cosa, pero según el mensaje en el que lo anunciaban:

En una primera etapa queremos consolidar la sede para que sea un lugar de contacto de nuestros colegiados y desde el que podamos ofrecerles servicios, pero en un mundo tan angloparlante como SL queremos también que sirva como punto de referencia de la comunidad bibliotecaria, archivística y documental hispana.

Yo doy la bienvenida a esta iniciativa y espero que sirva de acicate para que más instituciones españolas o de habla hispana, ya sean colegios profesionales, asociaciones, universidades o bibliotecas se animen.

22.5.07

¡Lo de Second Life es increíble!

Llevo desde ayer lunes dándome vueltas por Second Life, visitando los lugares en los que se han instalado bibliotecas y centros de enseñanza y, la verdad, estoy alucinando. ¡Qué posibilidades ofrece! Desde un simple soporte publicitario hasta crear un magnífico sistema de referencia con una interfaz bien atractiva. En la imagen os muestro el Centro de Rercursos para el Aprendizaje que está montando la Universidad de Hertfordshire (Reino Unido). Tiene un mostrador de información aulas para formación de usuarios, mesas, sillas, ordenadores y hasta una tienda.

No es gratis aparecer en Second Life, pero sí que se ofrecen descuentos del 50% a entidades educativas. Tener una "isla privada" le puede costar a una Universidad unos 600 euros (precio de compra) más unos 100 y pico euros al mes por "mantenimiento".

La verdad, no es lo mismo intentar describirlo que experimentarlo. Os recomiendo que os registréis y visitéis Info Island, Cybrary City, Eduisland, etc., además de las "islas privadas" que se han creado algunas universidades como la indicada de Hertfordshire (casi dedicada al 100% a su biblioteca o Centro de Recursos para el Aprendizaje) o la más cercana Universidad de Aveiro (Portugal). Puedo garantizar que quien no lo conozca no va a quedar indiferente.

Acabo de leer en un foro sobre Second Life que muchas empresas no se atreven aún a aparecer por allí; se compara la situación a la que hubo con Internet a mediados de los años 90: las empresas sabían que tenían que estar allí aunque no sabían muy bien lo que iba a pasar. Puede que este caso sea semejante. De momento, os presento una lista de instituciones educativas (universidades, bibliotecas) con presencia en Second Life. Se pueden leer nombres como Harvard, UCLA o Stanford. Está claro que la cosa va en serio.

18.5.07

Second Life: ¿El futuro del servicio de referencia?


La utilización de sistemas como el chat para los servicios de referencia en las bibliotecas no es nada nuevo. Es un sistema ágil y cómodo para el usuario, con el único inconveniente de que o bien se tiene siempre a un bibliotecario "de guardia" o bien se limita su horario. Para mí también hay otro inconveniente: la despersonalización. Seguro que hay muchos usuarios que prefieren aún el trato directo y rehúyen ese hablar por medio de una pantalla.

¿Podría ser Second Life una solución intermedia? Posiblemente sí.

Ayer, 17 de mayo, fue el día de Internet y se habló mucho de Second Life (iba a decir el "juego" Second Life, pero creo que ha excedido ya esos límites con creces); como suele ocurrir, los periodistas hicieron hincapié en los aspectos meramente lúdicos (salían un montón de figuritas bailando en una discoteca), cuando no escabrosos (el "incendio" de las sedes de dos partidos políticos en SL, un tenebroso asunto de "pederastia virtual" en Alemania), aunque también se habló profusamente de la cultura en ese entorno, con la apertura de "La Casa Encendida" como noticia estrella.

Repasando el artículo de Gabe Rios sobre las diez tendencias tecnológicas que todo bibliotecario debería conocer, se ve que una de ellas es precisamente Second Life. Traduzco lo escrito por Rios:

Second Life es un mundo virtual abierto creado para ofrecer interacciones sociales entre tu "avatar" (yo virtual) y otros "avatares". Ya hay un grupo de bibliotecarios que han desarrollado la "Info Island" y un mostrador de referencia virtual. Este es otro ejemplo de tecnología que tiene el potencial de encontrar a la gente allá donde esté.

¿Se podría utilizar Second Life para crear servicios de referencia virtuales, algo más "humanos" que un simple chat, en nuestras bibliotecas, universitarias o públicas? Yendo más lejos, ¿podría servir para formar clubes de lectura, para dar conferencias y cursos de formación, para conseguir que la gente sea competente a la hora de buscar y utilizar la información? Me parece una idea enormemente atractiva. No hace mucho un compañero colombiano (Andrés Ovalle) preguntó en Iwetel si alguien se había puesto con ello y no recibió respuestas. Yo ayer mismo me dí de alta en Second Life y me voy a poner a buscar. Me gustaría que si algunos de los lectores de esta bitácora tienen experiencias al respecto lo comentasen aquí.

9.5.07

Library Marketing for Dummies VI: Evaluación y calidad de los servicios, 1ª parte


Entramos en la final de este pseudocursillo "copia-pega" de mercadotecnia bibliotecaria para principiantes metiéndonos de lleno con dos conceptos muy en boga hoy en día: "evaluación" y "calidad"

Pero antes...

La justificación del servicio bibliotecario

Está claro que nuestra misión fundamental es dar servicio a nuestros usuarios, pero también hemos de justificar estos servicios ante la sociedad y sus autoridades políticas de las que depende nuestra financiación. Hasta ahora no se consideraba esto necesario; casi siempre la preocupación máxima de los bibliotecarios ha sido el proceso técnico dejando de lado otros aspectos, como reflexionar sobre los servicios que se prestan y si realmente se adecúan a las necesidades de los usuarios.

En una sociedad democrática la opinión pública es un factor importante para marcar el camino que han de seguir los servicios públicos. La administración está siempre en el punto de mira de la sociedad y ha de demostrar la rentabilidad del dinero que cuesta el mantenimiento de los servicios que presta; esta rentabilidad viene marcada por la calidad de esos servicios. Es evidente, pues, que las bibliotecas sostenidas con dinero público han de justificarse ante esa opinión pública, a la que han de mostrar que se esfuerzan por prestar unos servicios cada vez mejores y que rectifican cuando es necesario.

Pero esto no es aún habitual en España. Por ello, ni la sociedad ni los políticos (que son los que sueltan el dinero) las valoran adecuadamente. Nosotros mismos no nos preocupamos de demostrar la utilidad y los beneficios de lo que ofrecemos y ello causa, bien que involuntariamente, el poco aprecio que la sociedad tiene por nuestro trabajo. La imagen que se tiene de nostros es irreal, lejana, incluso equivocada (sala de estudios). Los políticos, que siempre tienen muy presente lo que piense la sociedad, esto es, la opinión pública, tampoco nos ven como algo útil (a no ser que haya por medio una inauguración en campaña electoral).

A todo esto se une que las bibliotecas no disponen de mecanismos adecuados para presentar datos que justifiquen su servicio. Lo que se presenta o es muy pobre o dice muy poco. El número de volúmenes, de ejemplares de revistas o de bases de datos accesibles no dicen nada sobre el funcionamiento de la biblioteca. Es preferible que estos datos se relaciones con los usuarios, es decir, que sean dinámicos y no estáticos; si se relacionan con un grupo de usuarios determinado se tendrá esa visión dinámica que es la realmente interesante. Vamos, que dice más el número de préstamos per capita que el número total de préstamos.

Lo importante, pues, es cambiar nuestra visión: de algo estático, que trata datos absolutos a otra cosa, más dinámica, donde lo que realmente vale son los datos sobre las relaciones que la biblioteca establece con sus usuarios mediante los servicios que presta. Así se mejoraría la percepción que se tiene de nuestro trabajo.

Continuará (me temo)...

24.4.07

Día del libro reivindicativo (con retraso)


Lo normal es que el 23 de abril sea un día lleno de actividad en las bibliotecas, y así fue en la mía... Recibimos la visita de los niños de 3º y 4º de Primaria un colegio que resultó enormemente divertida y gratificante y de la que todos salimos encantados. Posiblemente hable de ella en alguna próxima entrada. El jaleo del día me impidió escribir aquí en el día "correcto". Pero más vale tarde que nunca...
Ayer celebramos un día de libro marcado por nuestra reivindicación contra el canon que se nos impone desde la Unión Europea y que, por muchas explicaciones que se den, aún no sé muy bien a quien beneficia. ¿A un país donde casi la mitad de la gente no lee nunca? ¿A los de por sí raquíticos presupuestos de las bibliotecas? ¿A un negocio editorial que disfruta de pingües subvenciones estatales? ¿A los miles de autores que jamás en la vida podrán vivir de lo que escriben porque tienen cedidos los beneficios de sus derechos de autor a sus editores? Yo no sé ni cómo van a calcular lo que reciban, cómo lo va a gestionar la entidad privada que va a recibir ese dinero público ni cómo se van a compensar los recortes presupuestarios que van a padecer las bibliotecas obligadas a pagar que van a ser en muchos casos las que tienen una situación más precaria (las de municipios de más de 5.000 habitantes, por ejemplo), ni hay nadie que lo aclare, oiga.
Así que, ahora más que nunca: NO AL PRÉSTAMO DE PAGO.

10.4.07

Primera tendencia tecnológica: la informática social

Dice Gabe Ríos en su decálogo:

La informática social (social software): A medida que el trasiego general de usuarios continúa disminuyendo en nuestras bibliotecas "físicas" se va incrementando la necesidad de explorar nuevos métodos para implicar a los usuarios. La informática social tiene el potencial de suministrar un muy necesario vínculo entre la biblioteca y nuestros usuarios virtuales. No digo que las bibliotecas hayan de precipitarse e instalen un montón de nuevos programas informáticos y pongan en marcha nuevos servicios. Las bibliotecas deberían seleccionar bien qué programas informáticos instalan y siempre tendrían que solicitar las observaciones de los usuarios sobre estos servicios (retroalimentación). Las bitácoras, los sistemas "wiki" y Facebook son tres ejemplos de informática social que tienen la capacidad de implicar a los usuarios allí donde estén.

"Casualmente" el último número (que acaba de empezar a distribuirse) de El profesional de la información está dedicado a lo que se ha dado en llamar Web 2.0 o Biblioteca 2.0, un modelo de Red o de biblioteca en la que los usuarios están directamente implicados, en la que la relación deja de ser unívoca para convertirse en interactiva, donde se da una importancia capital a la participación de lectores o usuarios para mejorar continuamente los servicios que se ofrecen (huy, qué moderno me estoy volviendo...)

Pues en ese número han tenido la humorada de publicar un artículo firmado por un servidor y su colega Odd Librarian, donde hablamos precisamente de una de estas aplicaciones: el uso de una bitácora como medio de animación a la lectura. Voy a cometer la inmodestia de citarnos para glosar esta primera tendencia tecnológica que todo bibliotecario debería conocer. Cuando nos preguntamos "¿por qué una bitácora?" nos contestamos lo siguiente:

Es un medio profusamente utilizado por los jóvenes, un 84% de los cuales navega habitualmente por internet, el 53% utiliza la Red para buscar información sobre ocio, cultura y espectáculos y de los que sólo un 20% lee los medios tradicionales de prensa. Ello, unido a que el 60% de los españoles leen libros después de una recomendación personal, llevó a la biblioteca a una conclusión: el fomento de la lectura para los jóvenes podría hacerse por medio de sugerencias a través de un medio digital y participativo como es una bitácora bibliotecaria.

En mayo de 2006 la bitácora de la Sedic lanzó la siguiente pregunta: ¿por qué hay tan pocas bibliotecas españolas que dispongan de este medio de difusión? Unas 600 en el mundo lo tenían por aquellas fechas, de las cuales eran españolas menos de 15, y de ellas sólo 2 universitarias, mientras que en EUA había más de 100.

Abrimos una cuenta en Blogspot para su alojamiento y comenzamos a publicar reseñas de novedades bibliográficas, invitando a la participación de los lectores. Pretendemos una actividad que fomente tanto la lectura como el aspecto social de la biblioteca. Mediante la exposición periódica de libros, por géneros, y comentados, nuestra intención es potenciar el uso de las colecciones de literatura e invitar a la colaboración en su selección. Se informa directamente a los usuarios sobre las novedades bibliográficas, se comentan las reseñas de los libros que se incorporan a la colección y es posible establecer una conversación sobre un libro determinado durante varios días. Además, crea una agenda cultural dinámica que sirve para anunciar actividades como presentaciones de nuevos títulos, foros sobre libros, conferencias de autores, relaciones entre el libro y el cine, cursos de verano o de humanidades basados en lecturas de narrativa, etc.

El resultado es 365 días de libros. Visitadla a ver qué os parece.

Parece que la primera tendencia sí que la conocemos...

28.3.07

Library Marketing for Dummies V: ¿Cómo organizar los servicios?

Para que los usuarios encuentren lo que necesitan en la biblioteca es esencial que esté bien organizada tanto en sus fondos como en los servicios que ofrece. Los aspectos que se han de tener en cuenta son los siguientes:

Organización del espacio y la circulación

Es fundamental: los usuarios han de poder ver desde fuera el interior de la biblioteca. Es la mejor forma de atraer a los no usuarios; además podemos (o tenemos que) contar con unas entradas amplias, unos espacios abiertos y una posibiliudad de salida clara y bien señalizada.

Organización y distribución de la biblioteca

Los servicios, a partir de la entrada a la biblioteca, se han de organizar según su facilidad de uso y su interés general. Los más fáciles e interesantes primero y a partir de ahí los demás. En la entrada es mejor poner lo más informal, lo cual inspirará confianza a los que acudan por primera vez. Con un buen diseño y una buena iluminación, se conseguirá que el usuario vea muy positivamente el entorno con el que está entrando en contacto. Se pondrán en esta zona las informaciones generales sobre la biblioteca y sobre la localidad en la que se encuentra, junto con un mostrador de información general para los usuarios. Se podrán presentar aquí las nuevas adquisiciones además de realizar exposiciones y otras actividades. La zona ha de ser distendida, una preparación para acceder a otros servicios, que serán más complejos a medida que nos alejemos de la entrada.

La señalización

Una buena señalización es la que permite a los usuarios moverse por la biblioteca con facilidad sin que tengan que recurrir continuamente a su personal. En bibliotecas de nueva creación, lo mejor es que todos los servicios se puedan contemplar desde la entrada. Eliminando la compartimentación de espacios se facilita la orientación y circulación y se simplifica la señalización. En edificios antiguos, con poca visibilidad de los servicios y compartimentación es necesaria una señalización más completa que en muchas ocasiones se deberá apoyar en planos de situación y códigos de colores que faciliten la localización de los servicios.

Hojas informativas

Además de los folletos que las bibliotecas suelen poner a disposición de sus usuarios para explicar su funcionamiento, los servicios ofrecidos y las condiciones para acceder a ellos, es aconsejable tener hojas informativas de cada servicio para no aturullar a los usuarios con un exceso de información en un solo espacio. Así, también, la biblioteca se puede adaptar a los diferentes grupos de usuarios. Es aconsejable utilizar un lenguaje coloquial para explicar los servicios más sencillos a un público amplio; el lenguaje técnico, siempre empleado con mucha cautela, se dejará para los servicios más complejos. Las hojas informativas son un medio barato de informar sobre los servicios: se pueden editar en programas informáticos muy asequibles y extendidos y se pueden reponer y actualizar de manera inmediata.

La presentación de los fondos

Una biblioteca con estanterías abarrotadas de libros que sólo muestran sus lomos es muy útil para los bibliotecarios, pero es un problema para muchos usuarios. Mucho mejor es no tener las estanterías llenas e incluso utilizar un mobiliario que permita mostrar los libros de lado, especialmente en las zonas cercanas a la entrada. Para captar usuarios quizá incluso sería bueno prescindir de la CDU que, sí, es muy enciclopédica y sistemática, pero es bastante ininteligible incluso para muchos bibliotecarios, y sustituirla por un agrupamiento de fondos por centros de interés.

Sugerencias de lectura

Desde la biblioteca se puede orientar a los usuarios en el maremágnum de publicaciones que continuamente aparecen. Partiendo de suplementos literarios de periódicos y de publicaciones especializadas se puede presentar al potencial lector una información que le ayude a elegir. Estas presentaciones son un complemento muy eficaz a las habituales guías de lectura; se pueden elaborar en todas las secciones de la biblioteca y situarse en diferentes lugares. Si se realizan con variedad de criterios y se intenta que lo presentado sera lo más plural posible, facilitarán el encuentro entre el usuario y lo que busca. Se pueden asimismo complementar con exposiciones periódicas de los fondos de la biblioteca.

Formación de usuarios

La formación de usuarios es un aspecto muy complejo que requiere un tratamiento diferenciado, pero dentro del campo en que nos movemos se pueden señalar algunas ideas útiles:

  • Realización de visitas guiadas a la biblioteca, práctica muy habitual en las bibliotecas públicas europeas con la que se favorece el acercamiento espontáneo de los usuarios para que sepan qué se les puede ofrecer.
  • Sesiones de aprendizaje del manejo del catálogo
  • En momentos de gran afluencia un bibliotecario se puede ir moviendo por la biblioteca para orientar a los usuarios que pululan sin rumbo por ella sin haber consultado en los puntos de información general.
Horario y personal

El horario de la biblioteca pública se ha de adecuar a las costumbres y forma de vida de la población a la que atiende. Un horario amplio, sin embargo, puede conllevar el problema de la coordinación e integración del personal, que pertenece a turnos que no coinciden. Hay quien ha propuesto que para favorecer la coordinación se cierre una mañana o una tarde a la semana, como se hace en otras instituciones culturales como los museos. El personal es una pieza clave en la atención a los usuarios: si está motivado, si tiene una buena formación, si está acostumbrado al trabajo en equipo y a la delegación de funciones contribuirá decisivamente a la buena marcha d ela biblioteca. Quizá éste sea uno de los asuntos más peliagudos de todos...

Continuará...

19.3.07

Diez tendencias tecnológicas que todo bibliotecario debería conocer


El pasado 14 de marzo María Jesús del Olmo, de la Embajada de los Estados Unidos en Madrid, envió un mensaje a Iwetel que pasó casi desapercibido. Era una entrada de una bitácora, en concreto de Medical Library Tech Trends 2007, obra de Gabe Rios y se titulaba Top 10 Technology Trends Librarians Should Be Conversant With, o sea, "Diez tendencias tecnológicas que todo bibliotecario debería conocer". En estos tiempos de especulación, de irse por las ramas teóricas, de cambiar nombres a cosas viejas para hacerlas nuevas y presuntamente interesantes, me extraña que estas diez tendencias en conjunto y la necesidad de que todos nosotros estemos al tanto de ellas no mereciesen siquiera un comentario en la lista, a pesar de que algunas (o muchas) de ellas suelen ser asunto de conversación. Por eso poco a poco voy a ir cotilleándolas y hablando de ellas. Su enumeración es:

1 - La Web social

2 - Los programas de código abierto
3 - Los dispositivos móviles de información
4 - Las herramientas de colaboración
5 - Second Life (el célebre juego)
6 - Arquitectura de nubes (folksonomías y nubes de etiquetas)
7 - Tecnología sin hilos
8 - Aplicaciones Web híbridas (mashups)
9 - Medios de descarga y reproducción simultáneas (streaming)
10 - Otras formas de presentar los catálogos

Continuará.

1.3.07

Library Marketing for Dummies IV: ¿Quiénes son y qué necesitan nuestros usuarios?


Las bibliotecas públicas, en principio, tienen como usuarios potenciales a todos los que viven en la comunidad a la que sirven. Sin embargo, y aunque en España se han desarrollado bastante, aún parecen servir sobre todo a las clases medias.

Las encuestas que realizan las bibliotecas públicas muestran varias cosas. En 1998, la proporción de ciudadanos inscritos era del 19%; es más del doble de la que había en 1990, pero aún queda lejos de la media de otros países europeos. Más de la mitad de los inscritos tenían menos de 35 años y casi un 68% poseían estudios universitarios. La deducción lógica, pues, es que la mayoría de usuarios de las bibliotecas en 1998 eran jovenes con estudios superiores. En el lado opuesto estaban los mayores de 65 años (sólo un 3,3% de usuarios) y sin estudios (2,4%).

Si comparamos estos datos con los del conjunto de la sociedad, donde no hay una mayoría de titulados superiores y el segmentos de población mayor de 65 años es cada vez mayor, podemos comprobar que hay un fuerte desequilibrio entre usuarios y no usuarios. La elevada fidelidad de los usuarios es un dato que corrobora este desequilibrio. La afluencia de público y el uso de los servicios aumentan, aunque no el número de usuarios. No hay más usuarios, sino que los que ya hay vienen más a menudo. Más de la mitad de los usuarios de bibliotecas públicas acuden a ellas más de una vez por semana.

Si se tienen en cuenta estos datos, los indicadores que se utilizan en las bibliotecas, como la circulación per cápita, las visitas anuales per cápita o las consultas de referencia anuales per cápita pierden fiabilidad. Es importante, pues, matizar los datos obtenidos a partir de estos indicadores con los provenientes de las encuestas a los usuarios.

Una primer dato importante que se puede sacar de ellas es el grupo de usuarios hacia el que habrá que orientar las actividades de atracción de la biblioteca: será el de los adultos mayores de 35 años sin estudios y con formación profesional media-baja.

La biblioteca que desee atraer a estos grupos deberá hacer un esfuerzo por aproximarse a su realidad social y a sus necesidades informativas. Es aquí donde se presenta uno de los problemas más graves, pues estas necesidades difícilmente se expresan e incluso pueden no sentirse como tales necesidades. Este problema se añade al desconocimiento que muchas veces tienen estas personas sobre lo que significa la biblioteca pública, que para ellos puede ser un lugar para personas "cultas" o bien, como sucede en la mayoría de los casos, para estudiantes que preparan sus exámenes.

Los estudios de usuarios combinados con la evaluación de la calidad de los servicios bibliotecarios, por tanto, se han hecho imprescindibles hoy en día. Para suplir las deficiencias de los datos cuantitativos de uso de servicios se puede utilizar el conocimiento del grado de satisfacción de los diferentes grupos de usuarios.

Aplicar la mercadotecnia en las bibliotecas ha servido para favorecer el cambio. Se pasa de un mero estudio de indicadores cuantitativos a preocuparse por el usuario, por la imagen que tiene de la biblioteca, por la mejora de la accesibilidad y la comunicación, por una atención especializada, etc.

El problema es que con todo esto la biblioteca ha dejado de lado a los no usuarios. En la biblioteca pública es muy difícil el acercamiento a ellos, pues son un grupo amplio y disperso, a diferencia de otras bibliotecas con unos usuarios muy delimitados, como pueden ser las universitarias o especializadas.

Las encuestas por correo o en persona, realizadas por entrevistadores, pueden ser muy útiles para conocer las necesidades y expectativas de los no usuarios. Este procedimiento, a pesar de que puede servir para realizar un análisis útil, tiene graves inconvenientes como la escasez de respuestas o su elevado coste.

Hay que buscar otros métodos. Se pueden visitar, por ejemplo, los lugares habituales de reunión de estos grupos de usuarios o sus asociaciones, se puede charlar informalmente con ellos, observar. Se puede requerir el apoyo de trabajadores sociales, que suelen conocer bien las necesidades y problemas de estas personas.

Si somos capaces de delimitar las necesidades y expectativas de los no usuarios y nos hacemos una idea de por qué están alejados de la biblioteca, podemos hacer un cotejo con las necesidades de los usuarios reales y con lo que ofrece la biblioteca y de esa manera ver el grado de concordancia o discordancia. Lo mejor que nos da la mercadotecnia en este proceso de acercamiento a las necesidades reales de usuarios y no usuarios es la separación por grupos, que permite una mejor atención a los diferentes segmentos que existan.

(Continuará)

19.2.07

Maribel y las secuencias lógicas (cuento monterrosiano)


Llegaban las elecciones y el concejal se empecinó en prestar ordenadores portátiles en la biblioteca. Maribel lo tendría que hacer manualmente, pues diez años después de comprar un programa informático, aún no se había instalado el módulo de circulación por falta de fondos.
¡Vivan las secuencias lógicas!

7.2.07

Decisión polémica


La Universidad de Santiago de Compostela ha tomado una decisión inédita relativa a sus bibliotecas. Cuando la moda es prolongar sin mesura ni límite el horario de las bibliotecas (y las noticias sobre estas irracionales aperturas nocturnas se repiten hasta la náusea en los medios de comunicación, como si fuese lo único interesante que hay que decir sobre las bibliotecas), ha decidido que la Biblioteca General de Santiago no abra de madrugada en la llamada "época de exámenes". La reacción de algunos estudiantes ha sido encerrarse como señal de protesta en esa biblioteca y okuparla.

La noticia se puede leer en El Correo Gallego. Los argumentos que da el Rectorado -que opina que tal encierro es un "capricho" de los estudiantes- a mí me parecen de lo más razonables: ya hay casi 1.400 puestos de lectura en las bibliotecas que abren de noche en Santiago, a partir de las 21.00 horas la afluencia de estudiantes se reduce mucho y a partir de las 12 de la noche apenas la mitad de los puestos de lectura están ocupados (10-30% a las 2 de la madrugada). Con estos datos, no parece lógico gastar el dineral que supone tener abierto un edificio -el Fonseca, en la foto que encabeza este texto- que además es antiguo y presenta problemas de climatización para tomar una medida que en mi opinión es puramente de imagen.

Pues no, los "apuntófagos noctámbulos" (una de las especies más peligrosas) no se atienen a razones. Véase cómo, en los comentarios a la noticia, se tiran al cuello de los pocos que han aplaudido la medida. ¡Qué bonito es no haber conocido la penuria bibliotecaria que vivimos algunos en nuestras épocas universitarias!

2.2.07

Library Marketing for Dummies III: Toma de decisiones y objetivos


El asunto que nos ocupa es cíclico, pues siempre empieza y termina en el mismo sitio. Partimos de estudios de usuarios, se toman decisiones basadas en esos estudios y se ejecutan tales decisiones. Luego habrá que estudiar de nuevo el impacto que hayan tenido sobre los usuarios y su relación con la biblioteca. En las decisiones tomadas se han de plantear una serie de objetivos que hay que alcanzar. Habitualmente se dividen estos objetivos en tres grupos:
  • Objetivos dirigidos a los no usuarios de la biblioteca: de lo que se trata es de captarlos, ya sea en general o haciendo hincapié en un grupo determinado.
  • Objetivos dirigidos a los usuarios de la biblioteca: la variedad es infinita: que tengamos más, que no se nos vayan los que tenemos... Pero también que utilicen más los servicios ofrecidos, por ejemplo.
  • Objetivos dirigidos a los responsables políticos de quienes dependemos: hay que conseguir que nos vean como algo últil y eficaz, así que hay que mantenerlos al tanto para que vean que los recursos se han empleado bien (y de paso explicarles que hay más mejoras aparte de incrementar horarios para los"apuntófagos")

La mercadotecnia basa la toma de decisiones en las llamadas "cuatro P":

  • Producto: Servicios, en nuestro caso; los datos recopilados han de permitirnos decidir qué servicios se ofrecerán, si hay que suprimir o crear alguno, mejorar lo que esté mal y reforzar lo que está bien.
  • Plaza (distribución): en una empresa comercial sería la distribución de sus productos; para nosotros es acercar los servicios al usuario, ubicando bien las bibliotecas, diseñando adecuadamente los itinerarios de los bibliobuses u ofreciendo servicios por Internet.
  • Precio: El cobro de servicios en las bibliotecas públicas es considerado la "P" débil por los defensores acérrimos de la aplicación en crudo de la mercadotecnia a nuestros centros. Desde el punto de vista ético, una biblioteca pública no debe cobrar por los servicios que ofrece (he dicho).
  • Promoción: Es lo más conocido y visible de todo este tinglado (muchos confunden -confundimos- este aspecto particular con toda la mercadotecnia, que es un concepto mucho más amplio). Sin embargo, su aplicación en las bibliotecas aún está casi en pañales.

Los objetivos, ya sean generales (aplicables a toda la biblioteca) o particulares de cada servicio ofrecido han de adaptarse a lo siguiente:

  • Se emplearán como incentivos para el personal, que tendrá el servicio al usuario como su función principal.
  • Se formularán de manera que se puedan cuantificar.
  • Se concebirán como algo factible y real.

Cuantificable. Pero, ¿como? Del atolladero nos sacan los "indicadores", entre los que están la pertinencia (si realmente el objetivo sirve a las necesidades de los usuarios), la adecuación (si los recursos que tenemos son los que realmente necesitan los usuarios), el grado de satisfacción, la eficacia y la eficiencia. Lo de eficacia-eficiencia no es ni una adivinanza ni un juego de palabras; eficacia se refiere al grado de cumplimiento de los objetivos y eficiencia al coste de los mismos (la pela, vamos).

Continuará...

25.1.07

Mario y los tumultos en época de exámenes


Mario siempre pensaba que lo que se conoce como "época de exámenes" no se caracteriza precisamente porque los estudiantes hayan de demostrar lo que han aprendido en unas pruebas orales o escritas, sino porque, cada vez más, en ella mostraban sus instintos más reptilianos. Recordaba un incidente que ocurrió en cierta ocasión (ni siquiera había exámenes cercanos, eran los días previos a las vacaciones de Navidad, cuando se suelen aumentar los plazos de préstamo), cuando dos alumnos, chico y chica, compitieron por sacar el mismo libro. La chica era más alta, el libro estaba en la última balda y ganó por la mano al chico. Ambos se dirigieron al mostrador de préstamo, con el chico haciendo una especie de "marcaje" a la chica. Ya ante Mario, él le pregunto a ella:

-¿Lo piensas tener prestado todas las vacaciones?
-Sí.
-Pues... ¡ojalá se te atragante!

También recordaba ese grupito de "listillos" que, tras hacer cola para entrar, tomaban al asalto los mejores puestos de lectura (en los que ni siquiera se permitía estudiar, pues estaban reservados para la consulta de revistas u obras de referencia) para luego, de inmediato, salir a la cafetería y no volver en una hora. Cierta vez Mario se hartó y les retiró sus pertenencias. Al volver y encontrar los puestos ocupados por otras personas, uno de estos seres se puso a vociferar como un loco y le gritó a Mario:

-¿Pero tú sabes desde que hora estoy haciendo cola para entrar?

Mario, que cree mucho en Santa Rita, intentó explicar al adolescente tardío que una biblioteca es más que una sala de estudio... Le llegó a preguntar, ingenuo de él, si sabía realmente para qué sirve una biblioteca, a lo que el otro respondió:

-¡Sirve para estudiar y hoy por tu culpa no lo voy a poder hacer! ¡En tu conciencia queda!

(Mario durmió perfectamente esa noche)

Pero esto no fue nada con la que se montó el día en que la Universidad decidió, ante las aglomeraciones y las quejas de los estudiantes, regular la entrada de alumnos de otros centros a su biblioteca. Nada más poner el anuncio, que venía avalado con la firma de todos los vicerrectores responsables de las bibliotecas universitarias de la región, empezaron a acercarse a su mostrador hordas de estudiantes indignados que invocaban nada menos que la Constitución y la igualdad entre todos los españoles para quejarse de la medida. Otros eran más comedidos y se limitaban a decirle a Mario: "esto ya lo veía yo venir. En la biblioteca de mi facultad lo llevan haciendo varios años..."

Llegaron a aparecer carteles convocando a los "afectados" a una concentración con lanzamiento de huevos a la fachada de la biblioteca incluidos. No se llegó a producir, pero sí metió el miedo en el cuerpo a Mario y a sus compañeros. ¡Tan imprevisible podía llegar a ser un "apuntófago" sin sitio para ejercer su vicio!

Lo peor vino el día en que se hizo efectiva la medida. Se restringió el acceso durante las primeras horas de la mañana a los alumnos de la propia universidad. Ese día, un grupo bastante numeroso de alumnos de otros sitios se agolpaba a la entrada para ejercer eso tan español del "por si cuela". Pero no coló. Los vigilantes jurados empezaron a pedir el carné y se desató el tumulto. Un grupo de unos 30 energúmenos, al grito de "¡fascistas!" rodeó a la directora de la biblioteca y la acorraló contra una pared del edificio. Mario llegó a temer que la lincharan. Algunos de estos alumnos incluso llamaron a la policía porque no se les dejaba entrar (lógicamente, los agentes llegaron, vieron el percal y se marcharon: allí no pintaban nada). Por suerte al final se fueron no porque entraran en razón, sino porque no les quedó otro remedio. Eso sí, hubo quien al final se enfrentó al vigilante jurado llegando a chocar con él y, al irse, se despidió haciendo el saludo "alla romana".

Mario, que tampoco hacía tanto que había terminado sus estudios, no podía entender estas actitudes y pensaba "¿de verdad les exigen tanto o es que esta generación está idiotizada?" Difícil respuesta para una difícil pregunta...

(P.S.- Este tipo de cosas no suele salir en la prensa. En estos días, las bibliotecas sólo existen en los medios de comunicación porque amplían sus horarios. Terrible.)

19.1.07

Más sobre el mal uso del lenguaje


Los más viejos del lugar tal vez recuerden que allá por 1998-99 escribí en Iwetel una serie de mensajes criticando el mal uso que de la lengua española solemos hacer en nuestro mundillo, mensajes que he ido reproduciendo en esta bitácora. Un mundillo en el que el trato cuidadoso al idioma no se considera precisamente una virtud, sino todo lo contrario. Un mundillo donde el extranjerismo o el neologismo innecesario son, al parecer, valores muy apreciados. Nótese que digo “innecesarios”, porque mi postura no excluye en absoluto el neologismo o extranjerismo cuando no existe en nuestro idioma una palabra que defina lo queremos transmitir. Así, no se me ocurriría traducir “Web” (aunque en numerosas ocasiones hablo de "la Red", así, en mayúsculas) o buscar una palabra más ajustada al español que “Internet”. Incluso hay un neologismo que me encanta y se está convirtiendo en una de mis palabras favoritas, a pesar de su más que dudosa construcción: “infoxicación”. Pero lo que sobra, sobra.

Sobra maltraducir un vocablo y utilizarlo sin rubor. Tal es el caso del engendro de origen informático que es “dar soporte”, del que ya me he ocupado en otras ocasiones. Mal traspaso del verbo inglés “to support”. ¿A los usuarios que “damos soporte” los “soportamos” o los apoyamos?

Últimamente estaba albergando sospechas sobre la palabra “tutorial”, que cada vez me encuentro más por ahí. Cierto es que tales sospechas estaban amortiguadas por algo que me había ocurrido no ha mucho con otro vocablo: “repositorio”. Me sonaba bastante mal y pensé que era otro trasvase en crudo desde el inglés, pero comprobé con gozo que sí que se emplea bien (“Lugar donde se guarda algo” dice el Diccionario). Con estos precedentes, quise comprobar antes que nada si “tutorial” estaba aceptado, pero en este caso no es así. Es una palabra inglesa que suplanta a “tutoría”. ¿Qué tiene de malo tutoría, aparte de no estar escrita en ese “spanglish” que es tan caro a nuestro mundillo? Alguien me podrá decir que es muy ambigua, que se podría confundir con esas horas que cada semana los profesores universitarios dedican a sus alumnos fuera de las clases regulares. Yo podría contestar que en el lenguaje el contexto es tan importante como el significado de las palabras. Si yo digo “cubo”, ¿a qué me estoy refiriendo? ¿A un recipiente para albergar agua? ¿A una figura geométrica? ¿Al resultado de multiplicar un número por sí mismo tres veces? Será el contexto lo que me resuelva la duda. Así, si veo la palabra “tutoría” al frente de una página Web donde se explica de forma interactiva cómo usar el catálogo de una biblioteca no creo que pueda haber malentendidos. ¿Por qué, entonces, no hablar de “tutoría del catálogo”?

No sé por qué el buen uso del español no se valora, por ejemplo, a la hora de publicar artículos en revistas especializadas. No sé si nuestras asociaciones profesionales tienen comisiones que se dediquen a velar por una buena utilización de la herramienta más importante que empleamos. Porque sí, ni Internet, ni el más complejo navegador, programa o equivalente son nuestras herramientas más importantes. Pensemos que trabajamos con información y, como indica la etimología de esa palabra, “información” es “dar forma” a un pensamiento o un hecho para poderlo transmitir. Esa forma es el lenguaje, hablado o escrito, independientemente del soporte en que se presente. Entonces, ¿por que no lo cuidamos?

8.1.07

Library Marketing for Dummies II: Planificación y análisis


La planificación

Una biblioteca se debe a sus usuarios y sólo ellos son quienes justifican su existencia. Una biblioteca sin usuarios es una biblioteca muerta. Por lo tanto es necesario poner en práctica procesos de promoción de sus servicios teniendo en cuenta las necesidades del usuario. En paralelo con la empresa comercial, estaríamos hablando de "estudios de mercado".

No podemos ir a tontas y a locas; hay que tener muy claro lo que se quiere hacer y, cuando se tomen decisiones, las actividades que se realicen habrán de cumplir con lo siguiente:
  • Que estén dentro de la política general de la biblioteca
  • Que tengan en cuenta los recursos de que disponemos
  • Que sean sostenibles a medio y largo plazo (vamos, no de "usar y tirar")
  • Que las pueda llevar a cabo la propia biblioteca, que tendrá que asumir los problemas que se deriven de ellas tras haber puesto los medios que se requieran.

Si queremos planificar hay que partir de algo, hay que tener datos, evaluar. Para ello nos pueden valer los estudios de usuarios (paralelo a los "estudios de mercado"). Cuando emprendamos una nueva aventura bibliotecaria, hay que hacer un seguimiento para comprobar si realmente se cumple lo que nos hemos propuesto. Por lo tanto, es necesario que eso que nos proponemos se pueda medir y comparar (esto es, que no sea una mera abstracción). Midiendo el grado de cumplimiento podremos evaluar lo que hacemos. Si no partimos de estas bases, estamos perdiendo el tiempo. Si no sabemos a cuántos usuarios va dirigida una campaña o ni siquiera si esos usuarios se van a enterar de su existencia, entonces apaga y vámonos. La planificación y la evaluación evitan este desperdicio de tiempo.

El análisis de la situación

Sin datos no se pueden tomar decisiones. Si queremos aplicar la mercadotecnia a las bibliotecas precisamente lo que estamos buscando es tomar decisiones y llevar a cabo actividades que hagan que se cumplan los objetivos que nos marcamos.

En las empresas comerciales existe un concepto mercadotécnico que se conoce como "espacio" o "distanciamiento", existente entre lo que ellas creen que es lo mejor para sus clientes y lo que realmente piensan los propios clientes. La moderna gestión empresarial tiene como una de sus tareas fundamentales eliminar este espacio y ha dado origen a lo que se denomina "orientación hacia el cliente" de la actividad de las empresas.

Si nos referimos a las bibliotecas, podemos ver cómo los bibliotecarios muchas veces nos erigimos en "tutores" de nuestros usuarios pensando que sólo nosotros seremos capaces de darles lo que realmente necesitan. De esta manera, tomamos decisiones sobre selección de fondos, uso de salas de lectura, plazos de préstamo y demás sin contar con ellos. La opción contraria sería que los usuarios y sólo los usuarios tuviesen que ser consultados para tomar dichas decisiones. Ni tanto ni tan calvo: ambas opciones son malas. Ni bibliotecarios "tutores" ni "tiranía del usuario".

Es, por tanto, fundamental realizar un análisis de los usuarios. Para ello, se puede aplicar uno de los aspectos de la mercadotecnia que mejor se puede adaptar a nuestro mundillo: la "segmentación del mercado", que podríamos traducir como "análisis de los grupos de usuarios". Nos basamos en que los usuarios son distintos entre sí por diferentes razones (sexo, edad, profesión, nivel cultural...) y esta diferencia da lugar a variadas necesidades y demandas. Con la segmentación pretendemos aplicar técnicas de mercado diferenciadas para cada uno de los grupos que identifiquemos y satisfacer así mejor sus expectativas.

No hablamos de nada nuevo en nuestro mundo. Las bibliotecas universitarias siempre han diferenciado varios grupos con necesidades y demandas distintas: alumnos de primeros ciclos, alumnos de tercer ciclo, profesores, PAS... e incluso en la biblioteca pública existe una separación entre el público infantil y el adulto, aunque se han ido incorporando posteriormente otros grupos claramente distintos (amas de casa, ancianos, inmigrantes...) A pesar de ello, se sigue insistiendo en la adaptación de la biblioteca a las necesidades del usuario. Algunas han pretendido realizar la división atendiendo no a los criterios objetivos indicados, sino en función de elementos subjetivos que influyen sobre el uso de la biblioteca, como las actitudes de grupo, las expectativas, la comodidad, etc. Se ha estudiado, por ejemplo, el grado de utilizacíón de los servicios, lo cual da otro punto de vista para la relación con los usuarios y ayuda a tomar decisiones relativas al incremento o disminución de lo que se ofrece, la importancia que le dan los usuarios, la ubicación de los diferentes servicios o su promoción.

Además de los estudios que la biblioteca pueda realizar de sus grupos de usuarios, es muy importante que las autoridades de las que dependen, ya sean locales o autonómicas, pongan a su disposición datos de los estudios que realizan, como los de tipo demográfico, de nivel de lectura, de uso de nuevas tecnologías, etc., muy útiles para tomar decisiones.

(Continuará)